15 de mayo 2015

Uno de los peligros más grandes al emprender cualquier proyecto es perder la dimensión de realidad y dejarse atrapar por el exceso de optimismo. Dany Saadia le advierte a los cineastas (y a cualquier otra persona) que siempre hay que andar con cuidado y define la verdadera paternidad del éxito y el fracaso en un ámbito lleno de posibles trampas.